Sabes una cosa, tienes razón

Acostumbrados a negociar con las razones, las tuyas y las mías, es probable que no me escucharas cuando te dije: sabes una cosa, tienes razón.

Fue rápido, aunque para mi fue eterno. Lo escuché como si lo hubiera anunciado por altoparlantes. En ese instante, el tiempo dejó de ser el tiempo de antes.

Mientras trataba de ver qué hacía con ese cúmulo de sensaciones, te escuchaba como un fondo quejoso, en una frecuencia diferente a la que yo estaba. Buscaba tu mirada, no la encontraba. Cuando nuestros ojos coincidieron, tu mirada era triste, lejana y asustada. Es probable que tu mirada reflejara la mía.

No se si escuchaste o no aquella frase que cambió algo en mi. Algo que no puedo decirte qué es, pero que me hace sentir más cerca de lo que soy y mucho más cerca de ti que antes.

Hay algo que me ha enseñado ese tienes razón. Es inapelable, no hay vuelta atrás y no puede ser explicado, simplemente es. Me afirma, me hace responsable.

Ahora, ¿qué vas a hacer vos con tú razón?

Oscar O. Conti

Atiendo y administro mi farmacia barrial y brindo servicios de consultoría sobre diagnóstico y aprendizaje de las organizaciones.
Estudié Farmacia y Bioquímica y Ciencias Económicas en la Universidad de Buenos Aires.
Me especialicé en Planeamiento y Control de Gestión.
Trabajé en organizaciones multinacionales y locales y como consultor independiente en empresas argentinas e internacionales.
Coordiné seminarios y talleres sobre planeamiento y control de gestión en la Universidad de La Matanza, y en diversas organizaciones con y sin fines de lucro.
Trabajé como voluntario en el Programa de Salud Mental del Hospital Pirovano coordinando talleres vivenciales.